Tuve la oportunidad de recorrer este museo y visitar la sala
de una de mis corrientes artísticas favoritas, el impresionismo, donde nada
esta completamente definido sino la primera impresión es lo que cuenta y los
artistas transforman esta primer mirada en grandes obras de arte, en donde lo
pictórico es lo más valioso.
En la sala cuatro pude observar obras de grandes artistas
como: Monet, Pissarro, Renoir, Degas, Van Gogh y Toulouse-Lautrec. La explosión
de color de los fauvistas, Georges Rouault, Raoul Dufy, Maurice de Vlaminck y
Gauguin, las vanguardias de la obra de Picasso, la pintura metafísica de
Chirico, y los surrealistas Max Ernst, Salvador Dalí y Joan Miró, un artista
inclasificable quien tiene formas “infantiles”, que llevan a la abstracción. (1)
Además de tener una mirada más extensa a el impacto de esta
corriente en nuestro país, retratada por artistas como Francisco Romano
Guillermín y Joaquín Clausell, este último fue alumno de Claude Monet en París,
vivió y decoró un estudio en el Palacio de los condes de Santiago de Calimaya
(hoy Museo de la Ciudad de México), un espacio abierto donde los colores
brillantes y la espontaneidad de las pinceladas reflejan los más hermosos
paisajes de nuestra ciudad.
Una obra que me gusto mucho fue “Desnudo extendido” de Henri
Lebasque, un óleo sobre lienzo retratado por este artista post-impresionista en
1923, que refleja una mujer completamente desnuda llena de sensualidad y
erotismo, bajo una luz natural, rodeada de flores y telas que parecen apenas
tocarla. Hay una ventana y un paisaje abierto completamente, lo que refleja una
escena completamente íntima pero a su vez con la esperanza que haya un público.
La expresión de esta mujer es un poco pícara y enojada, como si estuviera
esperando algo o a alguien. Los colores pasteles, en especial la presencia de
rosa y morada, le quieren dar un toque más inocente al retrato aunque se trate
de una escena llena de pudor.
Otra que me impactó mucho fue “Marina” de Diego Rivera, este
reconocido artista mexicano retomó el impresionismo en su último año de vida en
(1956) y retrató la vista de Acapulco desde la casa de Dolores Olmedo Patiño,
su amiga y mecenas. En esta obra refleja el hermoso mar de Acapulco, con una
gama de colores pasteles. Yo creo que Diego estaba reflejando su paz interna,
el final de una vida llena de altibajos, de éxitos, de dificultas, de retos,
estaba dejando atrás los simbolismos y pintando el refleja de algo sencillo y
simple, una vista panorámica al mar. Transmitiendo un sentimiento que este
artista tenía o quería tener de tranquilidad y paz.
Por otro lado en el ultimo piso,
hay una sala espectacular de esculturas, el acervo más importante de obras de Rodin fuera de
Francia. Están presentes desde sus primeras obras de influencia académica hasta
sus revolucionarias piezas de géneros como el mitológico, el retrato, y su
propuesta de fragmentaciones del cuerpo. Otros grandes autores en la colección
son Daumier y Carpeaux, su maestro Carrier-Belleuse, sus discípulos, Camille
Claudel y Bourdelle, y los artistas que más tarde lo seguirían: Maillol, Pina,
Klimsch, Boucher, entre otros. Además de escultores de el gran surrealista
Salvador Dalí. (2)
La obra que más me gusto fue “Alicia en el país de las
maravillas” de Salvador Dalí, este bronce dorado fue construido en 1977. Dalí
ilustró la narración fantástica del escritor inglés Lewis Carrol, la cual tiene
una selección de los temas que se
adaptan perfectamente a los mundos imaginarios que manifestó en su arte. Dalí eligió su tema por
su gran contradicción y confusión. Las manos y el pelo de Alicia son rosas, y
su cuerda de salto un cable
trenzado. Ella se encuentra con la confusión del mundo surrealista con la
ingenuidad y la lógica de un niño, para salir de este mundo como una
adolescente, sin ninguna pizca de inocencia.
Aplique todos los conocimientos que tuve en el semestre y
puede ser más crítica y analítica a la hora de estar en el museo y encontrarme
con un antecedente de todo lo que estos artistas pensaban, vivían e imaginaban.
Fue una experiencia muy enriquecedora y me hizo probarme a mí misma.
(1 y 2): Museo Soumaya
(1 y 2): Museo Soumaya



